Sistemas de cura mental verdaderos y falsos

Sistemas de cura mental verdaderos y falsos 2
Felicidad y salud
La afinidad que existe entre la mente y el cuerpo es muy grande. Cuando uno es afectado, el otro responde. La condición de la mente tiene mucho que ver con la salud del organismo. Si la mente está libre y feliz bajo la conciencia del bien hacer y de un sentido de satisfacción al ser elemento de felicidad para los demás, ésta creará un gozo que reaccionará sobre todo el organismo, haciendo que la sangre circule más libremente y tonificando todo el cuerpo. La bendición de Dios cura; y los que son amplios en beneficiar a otros experimentarán esa maravillosa bendición en el corazón y en su vida.—Testimonies for the Church 4:60.{MM 137.1}
Miles están enfermos sin necesidad
Miles están enfermos y mueren a nuestro alrededor; sin embargo, podrían mejorarse y vivir si lo desearan; pero su imaginación los tiene presos. Temen que empeorarán si trabajan o hacen ejercicio, cuando justamente éste es el cambio que necesitan para aliviarse. Sin esto, nunca mejorarán. Deben ejercitar el poder de la voluntad, elevarse sobre sus dolores y debilidades, comprometerse en un empleo útil y olvidar que les duele la espalda, los costados, los pulmones y la cabeza. El descuido del ejercicio de todo el cuerpo, o de una porción de éste, ocasionará un estado mórbido. La inacción de cualquiera de los órganos del cuerpo será seguida por una disminución en el tamaño y la potencia de los músculos, y determinará que la sangre fluya perezosamente por los vasos sanguíneos.—Testimonies for the Church 3:76.{MM 137.2}
La salud por medio del servicio a los demás
Las personas que, hasta donde les es posible, se comprometen en la obra de hacer bien a su prójimo por medio de demostraciones prácticas de su interés en ellos, no sólo alivian enfermedades de la vida humana al ayudarles a llevar sus cargas, sino que a la vez contribuyen ampliamente a beneficiar su propia salud del alma y del cuerpo. Hacer el bien es una obra que beneficia tanto al dador como al receptor. Si olvidáis el yo en vuestro interés por los demás, ganáis una victoria sobre vuestras enfermedades. La satisfacción que experimentaréis al hacer el bien os ayudará ampliamente en la recuperación del tono saludable de la imaginación.{MM 138.1}
El placer de hacer el bien anima la mente y vibra a través de todo el cuerpo. Al par que el rostro de los benevolentes se ilumina de gozo, y sus expresiones denotan la elevación moral de la mente, los egoístas y mezquinos se ven desanimados, abatidos y pesimistas. Sus defectos morales se reflejan en su rostro…{MM 138.2}
Inválidos, os aconsejo que emprendáis algo. Ejercitad vuestro poder de decisión, y al menos haced algo con este poder. Separad vuestros pensamientos y afectos de vosotros mismos; caminad por fe. Si estáis inclinados a centrar vuestros pensamientos en vosotros mismos, temiendo al ejercicio y medrosos de que si os exponéis al aire perderéis la vida; resistid estos pensamientos y sentimientos. No os rindáis ante vuestra imaginación enfermiza.—Testimonios para la Iglesia 2:473.{MM 138.3}
Trabajo pesado versus actividad saludable
La labor manual aviva la circulación de la sangre. Mientras más activa sea la circulación, más libre estará la sangre de obstrucciones e impurezas. La sangre nutre al cuerpo. La salud del cuerpo depende de la circulación saludable de la sangre. Si el trabajo se realiza sin verdadero interés, se vuelve un mero trabajo pesado, y no se obtiene el beneficio que debiera resultar del ejercicio.—The Health Reformer, mayo de 1873. {MM 138.4}
El entusiasmo y la alegría
Una mente satisfecha y un espíritu gozoso, es salud para el cuerpo y fortaleza para el alma. Nada es causa tan fructífera de enfermedad como la depresión, el pesimismo y la tristeza. La depresión mental es terrible.—Testimonies for the Church 1:702.{MM 139.1}
Hay que alistar el poder de la voluntad
Al viajar he encontrado a muchos que sufren realmente sólo por su imaginación. Carecen del poder de voluntad para elevarse sobre esta situación y combatir la enfermedad del cuerpo y de la mente; debido a ello, están sometidos a una cadena de sufrimiento. Una gran cantidad de inválidos de esta clase se halla entre la juventud.{MM 139.2}
Algunas veces me encuentro con mujeres jóvenes que guardan cama. Se quejan de dolor de cabeza. Pueden tener el pulso firme y el cuerpo robusto; sin embargo, su piel cetrina indica que se sienten mal. Mis pensamientos han sido que, si yo estuviera en la condición de ellas, debería saber de inmediato qué hacer para obtener alivio. Aunque me pudiera sentir indispuesta, no esperaría a recuperarme sólo estando en cama. Recurriría a la ayuda del poder de la voluntad; dejaría la cama y me dedicaría a algún ejercicio físico activo. Observaría estrictamente hábitos regulares de levantarme temprano. Comería frugalmente, liberando así el organismo de una carga innecesaria; daría cabida al gozo, y me beneficiaría con el ejercicio adecuado al aire libre. Me bañaría frecuentemente y bebería en abundancia agua pura y blanda. Si esta conducta se siguiera perseverantemente, resistiendo a la inclinación de hacer lo contrario, obraría maravillas en la recuperación de la salud.{MM 139.3}
Molestias engañosas
Me entristezco no sólo por los que se engañan al pensar que están enfermos, sino también por los que son engañados por sus padres y amigos, quienes les consienten sus malestares y están de acuerdo en que se abstengan de trabajar. Si éstos fueran colocados donde se les obligara a trabajar, escasamente notarían las dificultades que, mientras están indolentes, los mantienen en cama. El ejercicio físico es una bendición preciosa para superar tanto las molestias mentales como las físicas. El ejercicio, con buen ánimo, en muchos casos resulta el restaurador más eficaz para el inválido quejoso. El empleo útil pondría en movimiento los músculos debilitados, avivaría la sangre estancada en el organismo y levantaría el hígado aletargado para que realizara su labor. Se equilibraría la circulación de la sangre y se vigorizaría todo el organismo para vencer muchas de las enfermedades.{MM 140.1}
Frecuentemente volteo el rostro del lecho de estos autoinválidos, diciéndome a mí misma: muriendo por pulgadas, muriendo por indolencia de una enfermedad que nadie puede curar sino ellos mismos. A veces veo a hombres y mujeres jóvenes que podrían ser una bendición para sus padres, si compartieran con ellos las cargas y cuidados de la vida. Pero no sienten disposición para hacerlo, porque no les agrada labor alguna que fatigue. Dedican la mayor parte de su tiempo a la diversión vana, al descuido de los deberes necesarios para obtener una experiencia que les sería de gran valor en sus batallas futuras con las dificultades de la vida real. Viven solamente para el presente y menosprecian las calificaciones físicas, mentales y morales que los habilitarían para las emergencias de la vida y les darían confianza y respeto propio en tiempos de prueba y de peligro.—The Health Reformer, enero, 1871, p. 132, 133.{MM 140.2}
El Espíritu Santo como restaurador
El doctor E. ha cometido un gran error en relación con el ejercicio y las diversiones, y una falla aún mayor en sus enseñanzas referentes a la experiencia religiosa y a la exaltación religiosa. La religión de la Biblia no es dañina para la salud del cuerpo o de la mente. La influencia elevadora del Espíritu de Dios es lo que mejor restaura al enfermo. Todo es salud en el cielo, y mientras más se sientan las influencias celestiales, más segura será la recuperación del inválido creyente…{MM 141.1}
Que los inválidos hagan algo, en vez de emplear la mente con un juego simple, lo cual los rebaja ante su propia estima y los lleva a pensar que su vida es inútil. Mantened despierto el poder de la voluntad, pues la voluntad avivada y dirigida adecuadamente es un potente suavizador de los nervios. Si se emplean los inválidos serán mucho más felices y su recuperación se efectuará con mucha más facilidad.—Testimonies for the Church 1:556, 557.{MM 141.2}
La cura mental santificada
La luz que se me ha dado es que si la hermana que usted menciona levantara el ánimo y cultivara su gusto por la alimentación integral, todas estas temporadas de desaliento desaparecerían. Ella ha cultivado su imaginación; el enemigo ha tomado ventaja de su debilidad corporal y su mente no está preparada para soportar las rudezas de la vida diaria. Lo que ella necesita es una cura mental buena y santificada, un aumento de la fe y un servicio activo en favor de Cristo. Ella necesita también el ejercicio de los músculos en la labor práctica externa. El ejercicio físico será para ella una de las mayores bendiciones de su vida. Ella no tiene por qué ser inválida, sino más bien saludable, con una capacidad mental amplia, preparada para hacer su parte noblemente y en forma adecuada.{MM 141.3}
Todo el tratamiento que se pueda otorgar a esta hermana será de muy poco beneficio a menos que ella haga su parte. Ella necesita fortalecer los músculos y los nervios mediante la labor física. No tiene por qué ser inválida; en verdad, puede hacer una buena labor en forma eficiente. Como muchos otros, ella tiene una imaginación enfermiza. Pero puede vencer eso y ser saludable. He tenido que dar este mensaje a muchos, y con los mejores resultados. {MM 141.4}
Invalidez crónica
Una vez me llamaron para que viera a una joven mujer a quien yo conocía. Estaba enferma y empeoraba cada vez más. Su madre deseaba que yo orara por ella. La madre estaba de pie al lado de su lecho y decía: “Pobre niña; no puede vivir mucho tiempo”. Le tomé el pulso; oré con ella y luego le dije:{MM 142.1}
—“Mi hermana, si usted se levanta, se viste y va a hacer su trabajo usual en la oficina, todo este invalidismo desaparecerá.{MM 142.2}
—¿Piensa usted que esto pasará?—preguntó.{MM 142.3}
—Con seguridad que sí. Usted casi ha matado sus fuerzas vitales por el invalidismo,—reliqué. Me volví a la madre y le dije que su hija habría muerto de una imaginación enfermiza si ambas no se hubieran convencido del error que estaban cometiendo. Ella se había estado educando a sí misma en el invalidismo. Por supuesto, ésta es una escuela muy pobre. Pero le dije: “Cambie este orden de cosas: levántese y vístase”. Ella fue obediente, y hoy está viva.—Carta 231, 1905.{MM 142.4}
Indigestión ocasionada por el temor
El ejercicio ayudará la función digestiva. Dar un paseo luego de la comida, sosteniendo la cabeza en alto, con el pecho erguido y los hombros hacia atrás, y hacer un ejercicio moderado, serán de gran beneficio. La mente se alejarádel yo para dirigirse a las bondades de la naturaleza. Cuanto menos se dirija la atención hacia el estómago luego de una comida, mucho mejor será. Si usted teme constantemente que su alimentación le hará daño, con seguridad así será. Olvide el yo, y piense en algo animador.—Testimonios para la Iglesia 2:470. {MM 142.5}
Inspirad al desanimado
Contad al doliente acerca del Salvador compasivo… Él contempla con misericordia a los que consideran que su caso es desesperanzado. Mientras el alma está llena de temor y terror, la mente no puede contemplar la tierna compasión de Cristo. Nuestros sanatorios deben ser un canal para comunicar paz y descanso a toda mente cargada. Si podéis inspirar al desanimado con una fe salvadora y esperanzada, el contentamiento y el gozo tomarán el lugar del desánimo y la inquietud. Entonces ocurrirán cambios maravillosos en su estado físico. Cristo restaurará tanto el cuerpo como el alma, y al ser conscientes de su compasión y amor, descansarán en él. Él es la Estrella Resplandeciente de la Mañana, que refulge entre las tinieblas morales de este mundo pecaminoso y corrupto. Él es la Luz del mundo, y todos los que le den el corazón hallarán paz, descanso y gozo.—Carta 115, 1905.{MM 143.1}
Falsos milagros
Satanás es un estudiante diligente de la Biblia. Él sabe que su tiempo es corto, y busca en toda ocasión contrarrestar la obra del Señor en esta tierra. Es imposible dar alguna idea de la experiencia de la gente del pueblo de Dios que estará viva en la tierra cuando la gloria celestial y una repetición de las persecuciones del pasado se unan de nuevo. Andarán a la luz que procede del trono de Dios. Por medio de los ángeles habrá una comunicación constante entre el cielo y la tierra. Y Satanás, rodeado de los ángeles inicuos y proclamando ser Dios, obrará milagros de toda índole, para engañar, si le fuera posible, a los mismos elegidos. {MM 143.2}
El pueblo de Dios no hallará su seguridad en obrar milagros: pues Satanás falsificará los milagros que se harán. El pueblo de Dios examinado y probado hallará su poder en la señal dada en. Éxodo 15:26. Ellos deben tomar su posición del lado de la palabra viva, “escrito está.” Este es el único fundamento sobre el cual pueden subsistir con seguridad. Los que han quebrantado su pacto con Dios, estarán en aquel día sin Dios y sin esperanza.—Testimonios para la Iglesia 9:15.{MM 144.1}
Aferrémonos de lo eterno
La cura mental debe estar libre de todo encantamiento humano. Ésta no debe rebajarse a lo terrenal; por el contrario, ha de elevarse hasta lo espiritual, aferrándose a lo eterno.—Carta 120, 1901.{MM 144.2}
Los milagros aparentes de Satanás
Debemos estar en guardia contra las artes engañosas de Satanás. Él tomará posesión de cuerpos humanos, y enfermará a hombres y mujeres. Entonces de repente cesará de ejercer su poder maligno, y se proclamará que ha ocurrido un milagro. Necesitamos poseer ahora un verdadero conocimiento del poder de Jesucristo para salvar hasta el máximo a los que se allegan a él…{MM 144.3}
Los hombres y las mujeres no deben estudiar la ciencia de cómo cautivar la mente de quienes se relacionan con ellos. Esta es la ciencia que Satanás enseña. Debemos resistir todo lo que sea de esa clase. No debemos relacionarnos con el mesmerismo ni el hipnotismo: la ciencia del que perdió su primer estado y fue lanzado de los atrios celestiales.{MM 144.4}
La ciencia de la vida cristiana pura, íntegra y consistente se obtiene al estudiar la Palabra del Señor. Esta es la más alta educación que cualquier ser terrenal puede obtener. Estas son las lecciones que los estudiantes deben recibir en nuestras escuelas, para que salgan de ellas con pensamientos puros, y con mentes y corazones limpios que los preparen para ascender por la escalera del progreso y para practicar las virtudes cristianas.—Manuscrito 86, 1905. {MM 144.5}
Esfuerzos de Satanás para confundir la mente
Por miles de años Satanás ha estado experimentando con las propiedades de la mente humana, y ha aprendido a conocerla bien. Por medio de su obra sutil, está uniendo la mente humana con la suya en estos últimos días, imbuyéndola con sus pensamientos; y él está haciendo esta obra de una manera tan engañosa que los que aceptan su guía no saben que están siendo guiados por él a su voluntad. El gran engañador espera confundir de tal manera la mente de hombres y mujeres que éstos no oigan nada más que su voz.—Carta 244, 1907.{MM 145.1}
Un sistema peligroso de cura mental
Estoy tan preocupada por su caso que debo continuar escribiéndole, no sea que en su ceguera no vea dónde necesita reformarse. Se me instruye que usted está albergando ideas que Dios ha prohibido contemplar. Me refiero a ellas como una especie de cura mental. Usted supone que puede utilizar esta cura mental en su trabajo profesional como médico. En tono ferviente de advertencia se dijeron estas palabras: Cuidaos, cuidaos de dónde colocáis los pies y adónde lleváis la mente. Dios no os ha señalado esta obra. La teoría de que una mente controle a otra mente es originada por Satanás para introducirse como el obrero principal y establecer la filosofía humana donde debe estar la divina.{MM 145.2}
Ningún hombre o mujer debiera ejercer su voluntad para controlar los sentidos o la razón de otra persona, de tal manera que la mente de aquella persona se rinda pasivamente a la voluntad del que está ejerciendo el control. Esta ciencia puede parecer algo maravilloso, pero es una ciencia que de ningún modo usted debe tocar… Hay algo mejor a lo cual usted puede dedicarse que a controlar la naturaleza humana por la naturaleza humana. {MM 145.3}
Pongo en alto la señal de peligro. La única cura mental verdadera y segura cubre mucho más. El médico debe educar a la gente para que levante la vista de lo humano hacia lo divino. El que hizo la mente humana sabe con precisión lo que la mente requiere.{MM 146.1}
Al envolverse con la ciencia que usted ha empezado a defender, está dando una educación que no es segura ni para usted ni para sus alumnos. Es un peligro teñir la mente de otros con la ciencia de la cura mental.{MM 146.2}
Una engañosa falacia
Esta ciencia le puede parecer muy valiosa; pero es una falacia preparada por Satanás para usted y para otros. Es el encanto de la serpiente que inocula la muerte espiritual. Ésta cubre mucho de lo que parece maravilloso, pero es extraña a la naturaleza y al espíritu de Cristo. Esta ciencia no lo lleva a Aquel que es vida y salvación.{MM 146.3}
Las almas pobres y afligidas con las cuales usted se relaciona han necesitado más de su atención de lo que han recibido. Usted tiene a su alcance la oportunidad de animarlos para que miren a Jesús; para que al contemplarlo, sean transformados por él a su imagen.{MM 146.4}
El verdadero conocimiento de Jesucristo guiará su mente… en una dirección segura. Éste otorga la inspiración para la verdadera adoración. Es el compañerismo del alma con Aquel que es la vida. Al ponerse en contacto con él, la mente se eleva hacia su corazón de vida y se inspira con la esencia de su santificación.{MM 146.5}
Tenga mucho cuidado, mi hermano,… hacia dónde se inclina su fe. Jesús vive para hacer intercesión a su favor. Permita que su mente sea una con la de Cristo. Al tener la mente de Cristo, no buscará remontarse a alturas que finalmente lo rebajarán a las profundidades más increíbles. No se enrede en cosas que le parecen tan atractivas ahora, pero que no lo llevan a Cristo. Permita que su ambición se eleve aún más, a un verdadero y puro compañerismo con Aquel en quien puede gloriarse en forma segura. Entonces su religión será un poder para el bien, y no comunicará lo que resultará ser una trampa mortal. {MM 146.6}
 
Un llamamiento a la perfección
Nuestro Salvador entiende todo lo que se refiere a la naturaleza humana, y él dice a cada ser humano: “Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto”. Como Dios es perfecto en su esfera, el hombre debe serlo en la suya. Los que reciben a Cristo están entre la multitud de quienes se dicen estas palabras esperanzadoras: “Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios”. Estas palabras nos declaran que no debemos estar satisfechos con nada menos que con el carácter mejor y más elevado, formado a la similitud divina. Cuando tal carácter se posee, la vida, la fe y la pureza de la religión son un ejemplo instructivo para otros. “La justicia engrandece a la nación: mas el pecado es afrenta de las naciones”…{MM 147.1}
“Terno que como la serpiente con su astucia engañó a Eva, vuestros sentidos sean de alguna manera extraviados de la sincera fidelidad a Cristo”…{MM 147.2}
“Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las acechanzas del diablo. Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes. Por tanto, tomad toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo, y habiendo acabado todo, estar firmes. Estad, pues, firmes, ceñidos vuestros lomos con la verdad, y vestidos con la coraza de justicia, y calzados los pies con el apresto del evangelio de Ia paz. Sobre todo, tomad el escudo de la fe, con que podáis apagar todos los dardos de fuego del maligno. Y tomad el yelmo de la salvación, y la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios”. {MM 147.3}
La experiencia personal al confrontar la falsa ciencia
Al comienzo de mis labores tuve que contender con la ciencia de la cura mental. Fui enviada de lugar en lugar para declarar la falsedad de esta ciencia, en la cual estaban entrando muchos. Se entraba a la cura mental de una forma muy inocente; para aliviar la tensión mental de los inválidos nerviosos. Pero, ¡oh, cuán tristes fueron los resultados! Dios me envió de lugar en lugar para reprender todo lo que perteneciera a esta ciencia.{MM 148.1}
Quiero hablarle claramente. Usted ha entrado en un trabajo que no tiene lugar en la obra del médico cristiano, y que no debe hallar lugar en nuestras instituciones de salud. Aunque pueda parecer muy inocente, si se práctica en los pacientes, esta cura mental será para la destrucción de ellos, no para su restauración. El tercer capítulo de 2 de Timoteo describe a personas que aceptan el error, tales como una mente que ejerce control completo sobre otra mente. Dios prohíbe tal cosa. La cura mental es una de las más grandes ciencias satánicas, y es importante que nuestros médicos vean claramente el carácter real de esta ciencia; pues por medio de ella grandes tentaciones los asaltarán. No debe dársele el más mínimo espacio a esta ciencia en nuestros sanatorios.{MM 148.2}
Satanás puede controlar el cuerpo por medio de la mente
Dios no ha dado un solo rayo de luz o de aliento a nuestros médicos para que emprendan la obra de hacer que una mente controle por completo la mente de otra persona, de modo que alguien haga la voluntad de otro. Aprendamos las sendas y los propósitos de Dios. Que el enemigo no obtenga la más mínima ventaja sobre usted. No permita que él lo lleve a atreverse a controlar a otra mente hasta que ésta se convierta en una máquina en sus manos. Esta es la ciencia de la conducta satánica. Así obra él cuando enlaza a los hombres para vender el alma por el licor. Él toma posesión del cuerpo, la mente y el alma y ya no actúa más el hombre; es Satanás quien lo hace. Y la crueldad de Satanás se expresa cuando el borracho levanta la mano para golpear a la esposa, a la que prometió amar y reverenciar mientras durara su vida. Las acciones del borracho son una expresión de la violencia de Satanás.{MM 149.1}
Peligro real
Ahora, mi hermano, considero que usted está en un verdadero peligro. Le presento esto porque ahora sé que está en el gran peligro de ser seducido por Satanás. Estamos viviendo en un tiempo cuando toda clase de fanatismo buscará un lugar entre los creyentes y aun entre lo incrédulos. Satanás vendrá hablando mentiras en forma hipócrita. Todo lo que pueda inventar para engañar a los hombres y a las mujeres será presentado ante ellos.{MM 149.2}
En la misma proporción en que los hombres pierden su sentido de la necesidad de la religión vital, así se llenan con ideas comunes y terrenas, las cuales exaltan como conocimiento maravilloso. Los médicos que pierden su asidero en Cristo se llenan de ideas de su propia factura, las cuales consideran como alguna ciencia magnífica, para introducir en la profesión médica como algo nuevo y extraordinario. {MM 149.3}
He sido despertada a la temprana hora de la media noche para escribirle estas cosas. Permítame decirle claramente que usted está en una condición mental incierta, y que los esfuerzos que está haciendo para rescatarse usted mismo son en vano. Ningún hombre puede servir a dos señores. Si trata de servir al mundo y al Señor al mismo tiempo, el resultado será que la política mundanal y los engaños mundanos se convertirán en elementos supremos en su vida. ¿Por qué? Porque la Palabra de Dios le llegará a ser antipática; porque el corazón no está dispuesto a ser moldeado y labrado por el Espíritu Santo. La voluntad no se le ha dado a Dios; por lo tanto, se manifiesta enemistad hacia él. Los impulsos naturales del corazón, ministrando al hombre natural, se eligen para que tomen el control…{MM 150.1}
Mi hermano, mientras usted acaricie sus propias suposiciones considerándolas como verdad, Dios no puede iluminarlo. Con su forma actual de carácter, usted es incapaz de comprender la mejor dirección a seguir al introducir principios para que descansen sobre una base sólida. Su más grande consideración es: “¿Se reconoce mi posición personal? ¿Se me considera como se debe a la hora de tomar decisiones?” Sus ideas egoístas nunca deben convertirse en el poder regidor en ningún sanatorio. Usted debe mezclarse con otros hombres y mujeres de entendimiento…{MM 150.2}
Nuestros médicos no deben contentarse con una conversión a medias. Necesitan colocar toda su confianza en Cristo. Entonces los latidos saludables de un nuevo corazón cambiarán la atmósfera que rodea el alma. Asegúrese de que es aceptado por Cristo al tener la seguridad de confiar en los méritos de un Salvador crucificado y resucitado. La justicia de él debe ser la suya. Él lo hizo todo en favor de usted, y cuando lo recibe, usted está justificado ante lapresencia de Dios.—Carta 121, 1901. {MM 150.3}
Dirijamos la mente a Cristo
Debe exaltarse a Cristo, el Gran Sanador, y no a ningún médico humano. Médicos, Jesús escuchará vuestras oraciones. Enfermeras, si tenéis una conexión viva con Dios, podéis presentar con confianza a los enfermos delante de él. Él aliviará y bendecirá a los dolientes, moldeando y dando forma a la mente, inspirándola con fe, esperanza y valor. La vida de Cristo y su gracia son el único poder que con seguridad se puede traer a morar a la mente humana. Toda otra influencia debe desecharse.{MM 151.1}
Ningún individuo debe permitirse tomar control de la mente de otra persona, pensando que al hacerlo le está trayendo un gran beneficio. La cura mental es uno de los engaños más peligrosos que puede practicar cualquier individuo. El alivio temporal se puede sentir, pero la mente del que es controlado por otra de esta forma, nunca vuelve a ser fuerte y confiable. Podemos ser tan débiles como lo era la mujer que tocó el borde del manto de Cristo; pero si usamos la oportunidad que Dios nos da para allegarnos a él con fe, él nos responderá tan rápidamente como lo hizo ante aquel toque de fe.{MM 151.2}
No es la voluntad de Dios que ningún ser humano rinda su mente a otro ser humano. Cristo resucitado, quien ahora está sentado a la diestra del trono del Padre, es el poderoso Sanador. Mirémosle para obtener poder sanador. Sólo por medio de él los pecadores pueden allegarse a Dios en su estado actual. Nunca pueden llegar a Dios por medio de la mente de cualquier otra persona. El agente humano nunca debe interponerse entre las agencias celestiales y los enfermos.{MM 151.3}
Todos debieran estar en una posición donde colaboraran con Dios al dirigir la mente de otros hacia él. Decidles de la gracia y el poder del más grande Médico que el mundo conociera alguna vez. Él vino al mundo para restaurar en el hombre la imagen moral de Dios. Viendo que Satanás estaba ejerciendo una influencia controladora sobre la mente de hombres y mujeres para realizar sus designios malignos, Cristo vino a combatir los poderes de las tinieblas para quebrantar el control que Satanás había obtenido sobre la mente humana. Haced del Salvador el centro de atracción.{MM 151.4}
Un ministro dijo una vez que él no podía creer que Cristo hubiera sabido algo acerca de la ciencia. ¿Acerca de qué pudo haber estado pensando este ministro? ¡La ciencia! Cristo pudo haber abierto puerta tras puerta de la ciencia. Él pudo haber revelado a los hombres los tesoros de la ciencia con los cuales éstos se hubieran deleitado hasta el tiempo presente. Pero, sabiendo que se iba a usar este conocimiento con propósitos insanos, no abrió la puerta.{MM 152.1}
Una ciencia peligrosa
No pedimos de vosotros que os coloquéis bajo el control de la mente de ningún hombre. La cura mental es la ciencia más terrible que haya existido jamás. Todo ser inicuo puede utilizarla para realizar sus propios intentos malignos. Nosotros no tenemos relación alguna con tal ciencia; debemos temerle por completo. Ni el más mínimo principio de esta ciencia debe incluirse en ninguna de nuestras instituciones.{MM 152.2}
Cristo no puede hacer nada por las personas que se unen con el enemigo. Su invitación a nosotros es: “Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar. Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas; porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga”. Cuando en nuestra experiencia diaria aprendemos de su mansedumbre y humildad, hallamos reposo.Entonces no hay necesidad de inquirir por ninguna ciencia misteriosa que calme al enfermo. Ya tenemos la ciencia que les provee descanso verdadero: la ciencia de la salvación, la ciencia de la restauración, la ciencia de una fe viviente en un Salvador vivo.—Manuscrito 105, 1901. {MM 152.3}
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