El uso del tabaco es contrario a la piedad – Consejos sobre salud

El uso del tabaco es contrario a la piedad
Cuando contemplo a hombres que pretenden gozar de la bendición de una satisfacción completa, mientras son esclavos del tabaco, que escupen y ensucian todo lo que se halla a su alrededor, me pregunto: ¿qué aspecto ofrecería el cielo si se permitiera entrar en él a los que usan tabaco? Los labios de quienes pronunciaran el precioso nombre de Cristo estarían contaminados por el uso del tabaco, saturados de un aliento maloliente, y aun el lino de las vestimentas se hallaría impregnado. La persona que ama un ambiente corrompido, está corrompida por dentro. Lo que se ve por fuera indica lo que hay adentro.{CSI 82.2}
Hay hombres que profesan santidad, pero ofrecen sus cuerpos sobre el altar de Satanás, y le queman el incienso del tabaco a su satánica majestad. ¿Parece demasiado severa esta declaración? La ofrenda se debe ofrecer a alguna deidad. Puesto que Dios es puro y santo, y jamás aceptará nada que degrade su carácter, no puede menos que rechazar este sacrificio inmundo, costoso y profano. Por lo tanto concluimos que es Satanás quien acepta el honor.* {CSI 82.3}
El hombre es propiedad de Cristo
Jesús sufrió la muerte para rescatar al hombre de las garras de Satanás. Vino para ponernos en libertad por la sangre de su sacrificio expiatorio. El hombre que haya aceptado pertenecer a Jesucristo, y cuyo cuerpo sea un templo del Espíritu Santo, no se dejará esclavizar por el terrible vicio del tabaco. Sus facultades pertenecen a Cristo, que lo compró por un precio de sangre. Lo que posee pertenece al Señor. Entonces, ¿cómo puede ser inocente si gasta cotidianamente el dinero que el Señor le ha confiado, para satisfacer un apetito que no es natural?{CSI 83.1}
Triste despilfarro del dinero
Una enorme suma de dinero se derrocha anualmente en la complacencia de este vicio, mientras las almas perecen necesitadas de la Palabra de vida. ¿Cómo pueden los cristianos que entienden bien este problema, continuar robándole a Dios los diezmos y ofrendas que se usan para el sostén del Evangelio, mientras ofrecen sobre el altar del placer destructivo del tabaco, más de lo que dan para socorrer a los pobres, o suplir las necesidades de la causa de Dios? Si estas personas fueran verdaderamente santificadas, ganarían la victoria sobre cada inclinación perjudicial. Entonces todos estos gastos innecesarios se canalizarían hacia la tesorería del Señor, y los cristianos tomarían la delantera en el campo de la abnegación, el sacrificio propio y la temperancia. Entonces llegarían a ser la luz del mundo…{CSI 83.2}
La capacidad natural de percepción se entorpece
Al fumador todo le parece desagradable e insípido si no satisface su vicio favorito. El uso del tabaco entorpece de tal manera la capacidad natural de percepción del cuerpo y la mente, que la persona se vuelve insensible a la influencia del Espíritu de Dios. Cuando le falta su estimulante habitual, el alma y el cuerpo del fumador experimentan un hambre ansiosa, no por la justicia y la santidad de la presencia divina, sino por su ídolo acariciado. Al satisfacer sus apetitos pervertidos los cristianos profesos debilitan diariamente sus facultades, haciendo imposible de esa manera que puedan glorificar a Dios. {CSI 83.3}
Un veneno engañoso
El tabaco es uno de los venenos más engañosos y dañinos que existen; y ejerce una influencia estimulante primero y luego depresiva sobre los nervios del cuerpo. Es tanto más peligroso cuanto que sus efectos sobre el sistema son muy lentos y casi imperceptibles al principio. Multitudes han llegado a ser víctimas de su maléfica influencia.—Spiritual Gifts 4:128 (1864).{CSI 84.1}

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